El rosal de 30 años
Brinca Charcos
domingo, 12 de abril de 2009
La juvetud es perversa y maliciosa, llena de impetus y de adrenalina, testaruda e idiota, la juventud es la etapa donde el ser humano redescubre el sentido de vivir.
Y es en esta etapa donde se desarrolla mi aventura. Tenia yo apenas 16 años cuando escape de casa. Habiamos padecido la muerte de mi madre y ni padre ni yo podiamos afrontarlo de la manera adecuada. Yo pasaba todo el dia en casas ajenas, dormia fuera y deseaba no regresar a mi casa, mientras mi padre, emborrachaba todo su ser hasta el punto de dormir en cualquier acera que le pareciera placentera.
No podia soportar más tiempo esto. Tuve que dejarlo. No tuve otra eleccion. Y si hoy me preguntaran nuevamente elegiria lo mismo. El ya no representaba un padre para mi, tan solo era un alcoholico, un borracho, un ebrio que dormia en aceras frias y solitarias.
Tome el primer autobus que me sacara de ese antiguo pueblo desolado y lleno de malos recuerdos. En el asiento,un gran alivio me invadio conforme los kilometro pasaban. Por primera vez en varios dias podia dormir tranquila, sin ninguna preocupacion, sin niguna angustia, simplemente relajada.
Durante dos meses vague por varios pueblos y ciudades, comiendo muy poco en restaurantes de mala muerte y robando carteras en los lugares concurridos. Dormia en sillas del subterraneo y en salas de espera de las lineas de autobuses. Sin embargo, mi vida jamas se habia sentido tan relajada, tan libre, tan despreocupada.
Fue un fatidico dia que lo tope, intentando robar su cartera me atrapo. Un hombre alto y bien parecido. Diria yo que de unos cincuenta años aproximadamente, cabellos negros con excepciones blancas. Aquel sujeto me habia atrapado del brazo, y a pesar de todo era demasiado fuerte para que yo escapase. Pense que en ese momento me llevaria a la policia y me entregaria por los robos que habia hecho. Lo mire a los ojos y lo vi todo, supe que me entregaria, que tendria que volver con mi padre, que tendria que vivir la miseria de la que habia escapado una vez mas. Desesperadamente intente escapar, grite con todas mis fuerzas mientras golpeaba al sujeto con fuerza. Las personas no tardaron en direccionar sus ojos a nuestra escena y me senti victoriosa, el sujeto no tendria otra alternativa que dejarme ir. Suavemente su mano solto mi brazo y me senti liberada.
"¡Policia! Me han robado, es una ladrona, atrapenla!!"
Me seti frustrada, aquel idiota me habia jugado una mala pasada, pense que me dejaria ir pero en cambio me delato totalmente.
Los policias se abrian paso de entre la multitud.Apenas divise sus gorros azules mi reaccion fue correr, pero habia mucha gente y mi andar era lento. No habia comido esta mañana y de verdad me sentia desganada. ¿Que podia hacer?
Intente camuflajearme dentro de la gentuza pero era muy dificil, todos me miraban con ojos inquisitivos y sabia que de esa forma, los policias darian con mi persona casi inmediatamente. Intente abrirme paso hacia la salida. Empujaba y tiraba personas pero no me importaba, mi prioridad era salir de aquel centro comercial. Imaginen mi alegria cuando denote la salida a unos cuantos metros de mi. Corri como desesperada, la libertad me llamaba y estaba tras esa puerta.
Estaba a unos escasos pasos de la salida cuando sucedio. El sujeto de los cabellos blancos y negros. El mismo que me atrapo y me delato. Se habia situado en la salida, esperando a que me acercara para atraparme una vez más. Seguramente queria su cartera. Sin pensarlo dos veces tome la cartera y la avente lo mas lejos que pude. A mi derecha para que el sujeto se apartara de la salida y pudiese escapar. Sin embargo, el sujeto no se movio ni un milimetro. No queria su cartera. Me queria a mi.
Intente esquivarle pero ya era demasiado tarde. Mis esperanzas de que se moviera en busca de la cartera me habian traicionado y una vez más me habian atrapado. Me fruste por mi estupida conclusion y mi aun mas estupida accion. Pero ya no podia hacer nada mas. Tan solo esperar a la policia.
"Tranquila, debemos correr antes de que ellos vengan"
"¿Que?"
"Usaremos mi auto, ¡corre!"
No me explicaba como, pero de pronto, escapa de aquel centro comercial junto al sujeto del cabello blnco y negro. Subimos a su auto y en menos de un minuto estabamos tomando la autopista sur. Estaba confundida. Aquel sujeto que me denuncio, ahora estaba salvandome el pellejo. No se por que, pero de pronto me senti mu segura junto a el. Lo mire mientras conducia y me dijo:
"Tranquila, ya todo ha pasado"
Aun no me reponia del esfuerzo de correr tanto y mucho menos de la sorpresa de mi inquisitor, ahora salvador, cuando el auto se detuvo. Habiamos parqueado enfrente a unos hermosos edificios grises.
"Yo vivo en el segundo piso, seguramento no has comido,¿verdad?"
Solo pude afirmar con mi cabeza, pues como habia dicho, la sorpresa aun me superaba. Bajamos del automovil y nos dirijimos hacia la puerta del departamento.
"Buenas tardes Doctor Folie,¿Como estuvo su visita al centro comercial?"
Una extraña señora, que se notaba con bastante edad, se nos acerco mientras formulaba su pregunta hacia el sujeto al que acompañaba.
"Bien, gracias"
"¿Y quien es esta bella señorita?"
"Nadie que te importe Magdalena"
Una enorme y fria pared parecia alzarse entre ambos. El doctor ni siquiera le miro a los ojos mientras que la anciana bajo la mirada despues de su ultima pregunta. Tan solo la pasamos de largo y entramos a su edificio. Subimos las escaleras y en el primer piso se hallaba su puerta.
Al entrar a su departamento no pude dejar de sentirme extrañada. Despues de todo, estos sucesos ocurrieron tan repentinamente como rapidamente. Ni siquiera habia podido darme calma de pensar las cosas.
"¿Que es todo eso de Doctor?"
El me volteo a ver directamente a los ojos
"Dios, eres identica a ella, lo juro"...sucedio una pausa en su hablar..."¿Que tal si te explico todo mientras cenamos?"
No pude rehusarme a una comida gratis, y menos cuando en todo el dia no habia dado mordida alguna. Acepte y me sente en su sillon verde mientras esperaba que el cocinara. La espera fue larga y me dio tiempo de inspeccionar el lugar mientras tanto. Recuerdo que el departamento no era para nada sencillo, una television gigante,sin embargo el comedor era de apenas dos plazas. La sala,por el contrario, era enorme,tenia una bella alfombra sobre su piso de madera. En una de las esquinas se hallaba un enorme librero lleno. Repisa tras repisa contenian libros de todas clases. El librero si que era grande. Junto a este mueble, estaba el dormitorio del inquilino. A pesar de todo el glamour que su departamento ofrecia, su dormitorio era muy pobre. Una cama pequeña en un cuarto gris y oscuro, sin piso de madera. Tenia un pequeño tocador con una foto de una bella chica de quizas 20 y tantos años. Era muy bella, lo unico bello de aquella habitacion. Estaba yo asomada desde la puerta de la alcoba cuando el Doctor me sorprendio.
"Lamento lo triste de mi habitacion, pero acabo de mudarme."
"Perdon si mire sin permiso pero como usted se habia demorado con la cena"
"Tranquila, no es problema.Por cierto, la cena esta casi lista, aguarda en el sillon por favor"
Regrese al sillon de la sala y me sente. Por un momento pense que seria reprendida por el Doctor pero me dio mucho gusto que ese no fuera el caso. Crei que habia visto todo el departamento ,a excepcion de la cocina y el baño, cuando mire por la ventana principal. Esta ventana estaba justo enfrente de la sala y era bastante enorme. Lo que le otorgaba mucha luz natural al departamento. La vista era hermosa. Se divisaba sin mucho problema la gran ciudad en la que nos encontrabamos. Desde ahi podia ver el centro comercial, la central de autobuses, el gran edificio principal donde el alcalde reside. A pesar de tan hermosa vista, si uno miraba esa ventana existia otra cosa que robaba la atencion de cualquiera. Se trataba de un rosal muy bello. Conte veintitres rosas en ese hermso arreglo. Las rosas, cada una, era rojo carmin y relucian tanto que opacaban al mismisimo sol. Su brillo era tal que pareciese que la escencia de veintitres perfectas veinteañeras hubiese sido capturado y transformado en flores. Su olor era tan exquisito que ni la fragancia mas perfecta podria igualarlo. Su presencia era tan hipnotizante. Sin duda, era el rosal perfecto.
"La cena esta servida"
"Ohh, gracias ¡Muero de hambre!"
"Por favor sientate donde gustes"
"Gracias"
La cena consistio en una exquisita sopa de verduras variadas en caldo de jitomate. La entrada principal fue una deliciosa pierna de pollo acompañada de ensalada de manzana. Y por utimo el postre consistio de un flan de vainilla sobre un pastel de chocolate. Sin duda alguna, fue la mejor cena que habia tenido en meses. Al terminar pense que moriria de sed, pero la refrescante agua de jamaica hizo su magia y mi graganta quedo aliviada. Debo admitir que senti un pco de pena ya que el hambre que me azotaba me impidio comer como una persona decente y mas bien me dedique a devorar cuanta comida tenia en mi plato. Al final de todo el Doctor entablo una conversacion post-cena.
"Y dime, ¿Por que una bella señorita como tu se dedica a robar carteras enlos centros comerciales?"
"Gracias por lo de bella...bueno, yo, robo por necesidad, una chica, por mas bella que sea necesita comer"
"Eso es cierto. Pero dime, ¿vives cerca de aqui?"
"Por aqui por alla, vivo en todos lados. Pero basta de mi...hablemos de usted, ¿Que es eso de Doctor?"
"En realidad tengo un doctorado en Parapsicologia, es por eso que me llaman asi."
"¿Paraque?...Debe ser una clase de cocina, por que vaya que usted cocina muy bien Doc"
"Hahaha. Gracias. Llamame Edward. Y bueno, la parapsicologia es la ciencia que se dedica estudiar sucesos que van mas alla de la comprension de nuestra mente. Cosas como telepatia, premoniciones, levitaciones, la vida despues de la muerte. Cosas que nadie cree verdaderas."
"Vaya, debe ser interesante su carrera. Y se nota que le va muy bien, con todas estas cosas en su departamento. Usted es un hombre bien acomodado."
"Un poco, diria yo que la estudie por necesidad,un hombre, por mas bien acomodado que sea, necesita la parapsicologia. hahaha"
Y la noche siguio asi, Edward arrojaba preguntas a mi ser mientras yo las evadia. Al mismo tiempo me las arreglaba para lanzar preguntas a su yugular, con el fin de saber que clase de sujeto tenia enfrente. Diria yo que la noche fue agradable. Cena gratis y una buena platica. ¿Que mas podia pedir?
De pronto, sin darme cuenta ya eran pasadas las 11 pm. Edward ofrecio su casa para que durmiese pero algo dentro de mi me gritaba que ya habia abusado bastante de su hospitalidad. Me despedi no sin antes agradecerle tanta amabilidad y me levante de la mesa. Me sentia un poco mareada, pero quizas solo era el sueño que tenia. Edward insistio una vez mas en que reposara en su casa y me marchara al dia siguiente pero nuevamente rechaze su oferta. Al abrir la puerta la anciana amable que habia saludado a Edward por la tarde se encontraba en el recibidor.
"Docor Folie, un extraño sujeto vino esta noche y me pregunto muchas cosas, me parecio adecuado avisarle con... ahhh pero si esta bella señorita aun no se marcha"
"Magdalena, ¡Largate de aqui!"
Solo pude notar como Edward abofeteo duramente a la amable ancianita antes de que mis piernas se colapsaran. Escuche mas gritos y un par de golpes más antes de que mis ojos se cerraran por completo. Lo siguiente que sucedio ya no lo recuerdo.
Al despertar , lo primero que note fue a la anciana en un rincon del departamento,inconsciente. Intente levantarme pero estaba atada a una silla. Justo en medio de un exraño circulo. Una estrella de 12 picos incrustada en el circulo y nuevamente un cuadrado dentro de la estrella. ¿Que diablos signficaba esto?
Mire a todos lados pero no halle a nadie. Intente gritar pero mi voz no respondia. ¿Que estaba sucediendo? ¿Por que estaba atada a esta silla? ¿Que sucedio con la anciana? ¿Donde estaba Edward?
"Has de estar muy asustada. Tranquila, no hay nada que temer...Dios, eres identica a ella, lo juro."
Edward aparecio de entre las sombras con una rosa en su mano. Un extraño olor a sangre provenia de su ser. Su mirada denotaba ira, maldad y de alguna extraña forma se podia observar la esperanza en sus ojos.
"El rosal que contemplabas por la tarde. Me lo obsequi una amiga hace treinta años. Fue mi primer amor.¿No crees que 30 años es demasiado para un rosal?. Eres tan similar a ella, que podria jurar que has renacido. Por fin, despues de buscarte por todas partes te halle. No habra nada que nos impida estar juntos de nuevo mi bella Rose"
Edward hablaba sin sentido alguno. Se acerco a mi y coloco la rosa en mi pecho. De su manga izquierda broto una pequeña navaja. Una risa descabelladamente loca broto de sus pulmones. Levanto su brazo dispuesto a terminar mi vida con aquella navaja. Estaba aterrada. ¿Era este mi final?
"Con esta navaja termino tu vida mortal como esta niña. Toma la escencia de esta rosa y revive mi hermosa Rose. Toma el cuerpo de esta pequeña y hermosa joven. Tomalo y vuelve a mi. ¡Tomalo!"
Cerre los ojos por que el miedo me paralizo. Mientras escuchaba a Edward con sus locuras, recorde a mi madre. Ella era tan bella, tan buena conmigo. Jamas hubiera dejado que nada ni nadie me tocara. Jamas hubiese permitido esto. Madre, ¿Donde estas? Te necesito, ayudame.
"¡¡¡¡¡MADRE!!!!!"
Un estruendo se escucho por todo el departamento. Habia recuperado mi voz pero eso no era lo que habia salvado mi vida. Abri los ojos y observe un rojo escarlata correr por el hombro de Edward. El se tomo la herida y grito con todas sus fuerzas mientras se replegaba en una esquina del edificio.
"Olvide todo, ¡Esta arrestado maniaco del demonio!"
Mire en la puerta y un sujeto con una gabardina gris se encontraba ahi. Un sombrero del mismo color cubria su rostro. En sus manos empuñaba un arma de fuego. Apuntando a Edward le gritaba mientras buscaba explicaciones.
"¡Estupido! Rose esta cerca de regresar a mi"
"Callate, quedas arretado. ¿Estas bien pequeña?"
Mientras el heroe de gris volteo a preguntar si estaba bien. Edward se lanzo con su navaja y le lastimo el pie. En un par de segundos. El heroe estaba desarmado y en el suelo mientras Edward se encontraba de pie. Golpeo un par de veces mas al heroe antes de volver a reaunudar su torcido experimento de regresar a la vida a su amada. Justo se acercaba hacia mi cuando fue interrumpido una vez mas. Esta vez por la vieja que habia recobrado el conocimiento.
"Dejala ir Edward"
"Calla Magdalena, o hare lo mismo que hice con el estupido de atras, solo que esta vez sera contigo.."
"¡No me calles Edward! No lo entiendes, esto no tiene sentido"
"Hahaha. He fallado en otras ocasiones pero esta vez estoy seguro de que resultara. Rose esta en estas flores aguardando renacer. Tu no me lo impediras"
"Eres un imbecil. La razon por la que esto no resultara es por que..."
"¿Por que magdalena? ¿Tu que sabes de parapsicologia? ¿No eres mas que una entrometida vecina. Eres un adefesio viejo y acabado. Tu no sabes nada del amor verdadero..."
"¡CALLA!...¡La razon por la que esto no funcionara es por que Rose no esta muerta!"
Edward se carcajeo ante la ultima respuesta de la señora Magdalena. Sin embargo, Magdalena no lo tomo con mucha gracia. Ella se acerco un poco a Edward y soltando su cabello dijo
"Mirame a los ojos Edward"
Edward miro a Magdlena a los ojos. De principio no hubo reaccion alguna. Pero habia algo especial en el mirar de Magdalena. Habia algo inquietante. Algo extremadamente misterioso detras de sus ojos. ¿Podria ser que acaso...?
"¡No! No puede ser. Rose era perfecta. Su cuerpo era escultural. Su rostro era juvenil. Rose era inmpensablemente bella. Tu...estas mintiendo. !Mentirosa!
¡Rose esta dentro de esta flores! ¡Rose esta aguardando por mi!"
Un desgarrador dolor sacudio el cuerpo de Edward. Sus manos tomaron su rostro y lo apretaron con fuerza desmedida. Sus ojos se tornaron vacios y su cuerpo se paralizo unos instantes. Despues, Edward miro por la ventana. Sin dudarlo corrio a toda velocidad y salto por ella.
"No Edward ¡No lo hagas!"
Edward atravezo la ventana mientras Magdalena le observaba. Al caer, el cuerpo de Edward causo un gran estruendo. Un grito de dolor interno severo se escucho de la boca de Magdalena. Ella corrio por la ventana. Al asomarse noto a Edward moribundo.Boca arriba y mirando fijamente el rosal, Edward se hallaba en sus ultimos segundos de vida.
"...Tu no eres Rose"
Dicen que esas fueron sus ultimas palabras.
El doctor Edward Folie se lastimo varios huesos y sufrio de sangrados internos graves. Añadiendo tambien la herida de bala que recibio en el hombro. Edward mantenia una delicada situacion durante el viaje de la ambulancia al hospital. No logro llegar vivo al hospital.
Magdalena, resulto ser Rose, el verdadero amor de Edward. Hace veinte años sufrio un accidente automilistico. Su vehiculo se estrello con una pipa de gas y rodo cuesta abajo en una carretera cerca de la playa. Su auto y su cuerpo jamas fueron hayados por lo que se le supuso como muerta. Esta noticia devasto a un joven Edward Folie. La realidad, por el contrario, fue otra. Rose si sobrevivio al accidente pero perdio la memoria. Durante varios años vivio bajo el nombre de Magdalena. El dia que recupero la memoria reconocio al Dr Folie en una entrevista por television. Se dirijio hacia donde el vivia pero no tuvo el coraje de confesar. Compro un departamento debajo del de su amado. Noche tras noche fue testigo de los intentos de Edward por recuperar su amor asesinando pequeñas jovencitas. Fue reclutada por la policia como complice del asesino serial de jovencitas. Dos dias despues de la muerte de Edward, Rose amanecio ahorcada en su celda.
El sujeto de gris resulto ser un oficial de policia que llevaba ya varios dias observando a Edward Folie. Esa noche, se le habia retirado su placa debido a su mal rendimiento como inspector policiaco. Decidio atrapar a Folie y recuperar asi su empleo.Despues de los sucesos en aquel departamento, el oficial recibio medalla de honor y fue ascendido a teniente del cuerpo policiaco.
Y yo, despues de que me desataran de aquella silla, se me retuvo como testigo. Despues de que declare todo lo que habia sucedido, y de que los implicados habian muerto, me regresaron a mi hogar. Jamas me habia sentido tan alegre de volver. Ver a mi padre nuevamente me causo mucho regocijo. El dejo el alcohol atras y trata de ser un buen ejemplo para mi. Yo por mi parte intento aprovechar al maximo la vida que me dejo mi madre. Ahora cultivo rosales. ¿Me pregunto si algun dia tendre un rosal tan bello como el rosal de 30 años? Mi madre estaria tan orgullosa de mi.
Y es en esta etapa donde se desarrolla mi aventura. Tenia yo apenas 16 años cuando escape de casa. Habiamos padecido la muerte de mi madre y ni padre ni yo podiamos afrontarlo de la manera adecuada. Yo pasaba todo el dia en casas ajenas, dormia fuera y deseaba no regresar a mi casa, mientras mi padre, emborrachaba todo su ser hasta el punto de dormir en cualquier acera que le pareciera placentera.
No podia soportar más tiempo esto. Tuve que dejarlo. No tuve otra eleccion. Y si hoy me preguntaran nuevamente elegiria lo mismo. El ya no representaba un padre para mi, tan solo era un alcoholico, un borracho, un ebrio que dormia en aceras frias y solitarias.
Tome el primer autobus que me sacara de ese antiguo pueblo desolado y lleno de malos recuerdos. En el asiento,un gran alivio me invadio conforme los kilometro pasaban. Por primera vez en varios dias podia dormir tranquila, sin ninguna preocupacion, sin niguna angustia, simplemente relajada.
Durante dos meses vague por varios pueblos y ciudades, comiendo muy poco en restaurantes de mala muerte y robando carteras en los lugares concurridos. Dormia en sillas del subterraneo y en salas de espera de las lineas de autobuses. Sin embargo, mi vida jamas se habia sentido tan relajada, tan libre, tan despreocupada.
Fue un fatidico dia que lo tope, intentando robar su cartera me atrapo. Un hombre alto y bien parecido. Diria yo que de unos cincuenta años aproximadamente, cabellos negros con excepciones blancas. Aquel sujeto me habia atrapado del brazo, y a pesar de todo era demasiado fuerte para que yo escapase. Pense que en ese momento me llevaria a la policia y me entregaria por los robos que habia hecho. Lo mire a los ojos y lo vi todo, supe que me entregaria, que tendria que volver con mi padre, que tendria que vivir la miseria de la que habia escapado una vez mas. Desesperadamente intente escapar, grite con todas mis fuerzas mientras golpeaba al sujeto con fuerza. Las personas no tardaron en direccionar sus ojos a nuestra escena y me senti victoriosa, el sujeto no tendria otra alternativa que dejarme ir. Suavemente su mano solto mi brazo y me senti liberada.
"¡Policia! Me han robado, es una ladrona, atrapenla!!"
Me seti frustrada, aquel idiota me habia jugado una mala pasada, pense que me dejaria ir pero en cambio me delato totalmente.
Los policias se abrian paso de entre la multitud.Apenas divise sus gorros azules mi reaccion fue correr, pero habia mucha gente y mi andar era lento. No habia comido esta mañana y de verdad me sentia desganada. ¿Que podia hacer?
Intente camuflajearme dentro de la gentuza pero era muy dificil, todos me miraban con ojos inquisitivos y sabia que de esa forma, los policias darian con mi persona casi inmediatamente. Intente abrirme paso hacia la salida. Empujaba y tiraba personas pero no me importaba, mi prioridad era salir de aquel centro comercial. Imaginen mi alegria cuando denote la salida a unos cuantos metros de mi. Corri como desesperada, la libertad me llamaba y estaba tras esa puerta.
Estaba a unos escasos pasos de la salida cuando sucedio. El sujeto de los cabellos blancos y negros. El mismo que me atrapo y me delato. Se habia situado en la salida, esperando a que me acercara para atraparme una vez más. Seguramente queria su cartera. Sin pensarlo dos veces tome la cartera y la avente lo mas lejos que pude. A mi derecha para que el sujeto se apartara de la salida y pudiese escapar. Sin embargo, el sujeto no se movio ni un milimetro. No queria su cartera. Me queria a mi.
Intente esquivarle pero ya era demasiado tarde. Mis esperanzas de que se moviera en busca de la cartera me habian traicionado y una vez más me habian atrapado. Me fruste por mi estupida conclusion y mi aun mas estupida accion. Pero ya no podia hacer nada mas. Tan solo esperar a la policia.
"Tranquila, debemos correr antes de que ellos vengan"
"¿Que?"
"Usaremos mi auto, ¡corre!"
No me explicaba como, pero de pronto, escapa de aquel centro comercial junto al sujeto del cabello blnco y negro. Subimos a su auto y en menos de un minuto estabamos tomando la autopista sur. Estaba confundida. Aquel sujeto que me denuncio, ahora estaba salvandome el pellejo. No se por que, pero de pronto me senti mu segura junto a el. Lo mire mientras conducia y me dijo:
"Tranquila, ya todo ha pasado"
Aun no me reponia del esfuerzo de correr tanto y mucho menos de la sorpresa de mi inquisitor, ahora salvador, cuando el auto se detuvo. Habiamos parqueado enfrente a unos hermosos edificios grises.
"Yo vivo en el segundo piso, seguramento no has comido,¿verdad?"
Solo pude afirmar con mi cabeza, pues como habia dicho, la sorpresa aun me superaba. Bajamos del automovil y nos dirijimos hacia la puerta del departamento.
"Buenas tardes Doctor Folie,¿Como estuvo su visita al centro comercial?"
Una extraña señora, que se notaba con bastante edad, se nos acerco mientras formulaba su pregunta hacia el sujeto al que acompañaba.
"Bien, gracias"
"¿Y quien es esta bella señorita?"
"Nadie que te importe Magdalena"
Una enorme y fria pared parecia alzarse entre ambos. El doctor ni siquiera le miro a los ojos mientras que la anciana bajo la mirada despues de su ultima pregunta. Tan solo la pasamos de largo y entramos a su edificio. Subimos las escaleras y en el primer piso se hallaba su puerta.
Al entrar a su departamento no pude dejar de sentirme extrañada. Despues de todo, estos sucesos ocurrieron tan repentinamente como rapidamente. Ni siquiera habia podido darme calma de pensar las cosas.
"¿Que es todo eso de Doctor?"
El me volteo a ver directamente a los ojos
"Dios, eres identica a ella, lo juro"...sucedio una pausa en su hablar..."¿Que tal si te explico todo mientras cenamos?"
No pude rehusarme a una comida gratis, y menos cuando en todo el dia no habia dado mordida alguna. Acepte y me sente en su sillon verde mientras esperaba que el cocinara. La espera fue larga y me dio tiempo de inspeccionar el lugar mientras tanto. Recuerdo que el departamento no era para nada sencillo, una television gigante,sin embargo el comedor era de apenas dos plazas. La sala,por el contrario, era enorme,tenia una bella alfombra sobre su piso de madera. En una de las esquinas se hallaba un enorme librero lleno. Repisa tras repisa contenian libros de todas clases. El librero si que era grande. Junto a este mueble, estaba el dormitorio del inquilino. A pesar de todo el glamour que su departamento ofrecia, su dormitorio era muy pobre. Una cama pequeña en un cuarto gris y oscuro, sin piso de madera. Tenia un pequeño tocador con una foto de una bella chica de quizas 20 y tantos años. Era muy bella, lo unico bello de aquella habitacion. Estaba yo asomada desde la puerta de la alcoba cuando el Doctor me sorprendio.
"Lamento lo triste de mi habitacion, pero acabo de mudarme."
"Perdon si mire sin permiso pero como usted se habia demorado con la cena"
"Tranquila, no es problema.Por cierto, la cena esta casi lista, aguarda en el sillon por favor"
Regrese al sillon de la sala y me sente. Por un momento pense que seria reprendida por el Doctor pero me dio mucho gusto que ese no fuera el caso. Crei que habia visto todo el departamento ,a excepcion de la cocina y el baño, cuando mire por la ventana principal. Esta ventana estaba justo enfrente de la sala y era bastante enorme. Lo que le otorgaba mucha luz natural al departamento. La vista era hermosa. Se divisaba sin mucho problema la gran ciudad en la que nos encontrabamos. Desde ahi podia ver el centro comercial, la central de autobuses, el gran edificio principal donde el alcalde reside. A pesar de tan hermosa vista, si uno miraba esa ventana existia otra cosa que robaba la atencion de cualquiera. Se trataba de un rosal muy bello. Conte veintitres rosas en ese hermso arreglo. Las rosas, cada una, era rojo carmin y relucian tanto que opacaban al mismisimo sol. Su brillo era tal que pareciese que la escencia de veintitres perfectas veinteañeras hubiese sido capturado y transformado en flores. Su olor era tan exquisito que ni la fragancia mas perfecta podria igualarlo. Su presencia era tan hipnotizante. Sin duda, era el rosal perfecto.
"La cena esta servida"
"Ohh, gracias ¡Muero de hambre!"
"Por favor sientate donde gustes"
"Gracias"
La cena consistio en una exquisita sopa de verduras variadas en caldo de jitomate. La entrada principal fue una deliciosa pierna de pollo acompañada de ensalada de manzana. Y por utimo el postre consistio de un flan de vainilla sobre un pastel de chocolate. Sin duda alguna, fue la mejor cena que habia tenido en meses. Al terminar pense que moriria de sed, pero la refrescante agua de jamaica hizo su magia y mi graganta quedo aliviada. Debo admitir que senti un pco de pena ya que el hambre que me azotaba me impidio comer como una persona decente y mas bien me dedique a devorar cuanta comida tenia en mi plato. Al final de todo el Doctor entablo una conversacion post-cena.
"Y dime, ¿Por que una bella señorita como tu se dedica a robar carteras enlos centros comerciales?"
"Gracias por lo de bella...bueno, yo, robo por necesidad, una chica, por mas bella que sea necesita comer"
"Eso es cierto. Pero dime, ¿vives cerca de aqui?"
"Por aqui por alla, vivo en todos lados. Pero basta de mi...hablemos de usted, ¿Que es eso de Doctor?"
"En realidad tengo un doctorado en Parapsicologia, es por eso que me llaman asi."
"¿Paraque?...Debe ser una clase de cocina, por que vaya que usted cocina muy bien Doc"
"Hahaha. Gracias. Llamame Edward. Y bueno, la parapsicologia es la ciencia que se dedica estudiar sucesos que van mas alla de la comprension de nuestra mente. Cosas como telepatia, premoniciones, levitaciones, la vida despues de la muerte. Cosas que nadie cree verdaderas."
"Vaya, debe ser interesante su carrera. Y se nota que le va muy bien, con todas estas cosas en su departamento. Usted es un hombre bien acomodado."
"Un poco, diria yo que la estudie por necesidad,un hombre, por mas bien acomodado que sea, necesita la parapsicologia. hahaha"
Y la noche siguio asi, Edward arrojaba preguntas a mi ser mientras yo las evadia. Al mismo tiempo me las arreglaba para lanzar preguntas a su yugular, con el fin de saber que clase de sujeto tenia enfrente. Diria yo que la noche fue agradable. Cena gratis y una buena platica. ¿Que mas podia pedir?
De pronto, sin darme cuenta ya eran pasadas las 11 pm. Edward ofrecio su casa para que durmiese pero algo dentro de mi me gritaba que ya habia abusado bastante de su hospitalidad. Me despedi no sin antes agradecerle tanta amabilidad y me levante de la mesa. Me sentia un poco mareada, pero quizas solo era el sueño que tenia. Edward insistio una vez mas en que reposara en su casa y me marchara al dia siguiente pero nuevamente rechaze su oferta. Al abrir la puerta la anciana amable que habia saludado a Edward por la tarde se encontraba en el recibidor.
"Docor Folie, un extraño sujeto vino esta noche y me pregunto muchas cosas, me parecio adecuado avisarle con... ahhh pero si esta bella señorita aun no se marcha"
"Magdalena, ¡Largate de aqui!"
Solo pude notar como Edward abofeteo duramente a la amable ancianita antes de que mis piernas se colapsaran. Escuche mas gritos y un par de golpes más antes de que mis ojos se cerraran por completo. Lo siguiente que sucedio ya no lo recuerdo.
Al despertar , lo primero que note fue a la anciana en un rincon del departamento,inconsciente. Intente levantarme pero estaba atada a una silla. Justo en medio de un exraño circulo. Una estrella de 12 picos incrustada en el circulo y nuevamente un cuadrado dentro de la estrella. ¿Que diablos signficaba esto?
Mire a todos lados pero no halle a nadie. Intente gritar pero mi voz no respondia. ¿Que estaba sucediendo? ¿Por que estaba atada a esta silla? ¿Que sucedio con la anciana? ¿Donde estaba Edward?
"Has de estar muy asustada. Tranquila, no hay nada que temer...Dios, eres identica a ella, lo juro."
Edward aparecio de entre las sombras con una rosa en su mano. Un extraño olor a sangre provenia de su ser. Su mirada denotaba ira, maldad y de alguna extraña forma se podia observar la esperanza en sus ojos.
"El rosal que contemplabas por la tarde. Me lo obsequi una amiga hace treinta años. Fue mi primer amor.¿No crees que 30 años es demasiado para un rosal?. Eres tan similar a ella, que podria jurar que has renacido. Por fin, despues de buscarte por todas partes te halle. No habra nada que nos impida estar juntos de nuevo mi bella Rose"
Edward hablaba sin sentido alguno. Se acerco a mi y coloco la rosa en mi pecho. De su manga izquierda broto una pequeña navaja. Una risa descabelladamente loca broto de sus pulmones. Levanto su brazo dispuesto a terminar mi vida con aquella navaja. Estaba aterrada. ¿Era este mi final?
"Con esta navaja termino tu vida mortal como esta niña. Toma la escencia de esta rosa y revive mi hermosa Rose. Toma el cuerpo de esta pequeña y hermosa joven. Tomalo y vuelve a mi. ¡Tomalo!"
Cerre los ojos por que el miedo me paralizo. Mientras escuchaba a Edward con sus locuras, recorde a mi madre. Ella era tan bella, tan buena conmigo. Jamas hubiera dejado que nada ni nadie me tocara. Jamas hubiese permitido esto. Madre, ¿Donde estas? Te necesito, ayudame.
"¡¡¡¡¡MADRE!!!!!"
Un estruendo se escucho por todo el departamento. Habia recuperado mi voz pero eso no era lo que habia salvado mi vida. Abri los ojos y observe un rojo escarlata correr por el hombro de Edward. El se tomo la herida y grito con todas sus fuerzas mientras se replegaba en una esquina del edificio.
"Olvide todo, ¡Esta arrestado maniaco del demonio!"
Mire en la puerta y un sujeto con una gabardina gris se encontraba ahi. Un sombrero del mismo color cubria su rostro. En sus manos empuñaba un arma de fuego. Apuntando a Edward le gritaba mientras buscaba explicaciones.
"¡Estupido! Rose esta cerca de regresar a mi"
"Callate, quedas arretado. ¿Estas bien pequeña?"
Mientras el heroe de gris volteo a preguntar si estaba bien. Edward se lanzo con su navaja y le lastimo el pie. En un par de segundos. El heroe estaba desarmado y en el suelo mientras Edward se encontraba de pie. Golpeo un par de veces mas al heroe antes de volver a reaunudar su torcido experimento de regresar a la vida a su amada. Justo se acercaba hacia mi cuando fue interrumpido una vez mas. Esta vez por la vieja que habia recobrado el conocimiento.
"Dejala ir Edward"
"Calla Magdalena, o hare lo mismo que hice con el estupido de atras, solo que esta vez sera contigo.."
"¡No me calles Edward! No lo entiendes, esto no tiene sentido"
"Hahaha. He fallado en otras ocasiones pero esta vez estoy seguro de que resultara. Rose esta en estas flores aguardando renacer. Tu no me lo impediras"
"Eres un imbecil. La razon por la que esto no resultara es por que..."
"¿Por que magdalena? ¿Tu que sabes de parapsicologia? ¿No eres mas que una entrometida vecina. Eres un adefesio viejo y acabado. Tu no sabes nada del amor verdadero..."
"¡CALLA!...¡La razon por la que esto no funcionara es por que Rose no esta muerta!"
Edward se carcajeo ante la ultima respuesta de la señora Magdalena. Sin embargo, Magdalena no lo tomo con mucha gracia. Ella se acerco un poco a Edward y soltando su cabello dijo
"Mirame a los ojos Edward"
Edward miro a Magdlena a los ojos. De principio no hubo reaccion alguna. Pero habia algo especial en el mirar de Magdalena. Habia algo inquietante. Algo extremadamente misterioso detras de sus ojos. ¿Podria ser que acaso...?
"¡No! No puede ser. Rose era perfecta. Su cuerpo era escultural. Su rostro era juvenil. Rose era inmpensablemente bella. Tu...estas mintiendo. !Mentirosa!
¡Rose esta dentro de esta flores! ¡Rose esta aguardando por mi!"
Un desgarrador dolor sacudio el cuerpo de Edward. Sus manos tomaron su rostro y lo apretaron con fuerza desmedida. Sus ojos se tornaron vacios y su cuerpo se paralizo unos instantes. Despues, Edward miro por la ventana. Sin dudarlo corrio a toda velocidad y salto por ella.
"No Edward ¡No lo hagas!"
Edward atravezo la ventana mientras Magdalena le observaba. Al caer, el cuerpo de Edward causo un gran estruendo. Un grito de dolor interno severo se escucho de la boca de Magdalena. Ella corrio por la ventana. Al asomarse noto a Edward moribundo.Boca arriba y mirando fijamente el rosal, Edward se hallaba en sus ultimos segundos de vida.
"...Tu no eres Rose"
Dicen que esas fueron sus ultimas palabras.
El doctor Edward Folie se lastimo varios huesos y sufrio de sangrados internos graves. Añadiendo tambien la herida de bala que recibio en el hombro. Edward mantenia una delicada situacion durante el viaje de la ambulancia al hospital. No logro llegar vivo al hospital.
Magdalena, resulto ser Rose, el verdadero amor de Edward. Hace veinte años sufrio un accidente automilistico. Su vehiculo se estrello con una pipa de gas y rodo cuesta abajo en una carretera cerca de la playa. Su auto y su cuerpo jamas fueron hayados por lo que se le supuso como muerta. Esta noticia devasto a un joven Edward Folie. La realidad, por el contrario, fue otra. Rose si sobrevivio al accidente pero perdio la memoria. Durante varios años vivio bajo el nombre de Magdalena. El dia que recupero la memoria reconocio al Dr Folie en una entrevista por television. Se dirijio hacia donde el vivia pero no tuvo el coraje de confesar. Compro un departamento debajo del de su amado. Noche tras noche fue testigo de los intentos de Edward por recuperar su amor asesinando pequeñas jovencitas. Fue reclutada por la policia como complice del asesino serial de jovencitas. Dos dias despues de la muerte de Edward, Rose amanecio ahorcada en su celda.
El sujeto de gris resulto ser un oficial de policia que llevaba ya varios dias observando a Edward Folie. Esa noche, se le habia retirado su placa debido a su mal rendimiento como inspector policiaco. Decidio atrapar a Folie y recuperar asi su empleo.Despues de los sucesos en aquel departamento, el oficial recibio medalla de honor y fue ascendido a teniente del cuerpo policiaco.
Y yo, despues de que me desataran de aquella silla, se me retuvo como testigo. Despues de que declare todo lo que habia sucedido, y de que los implicados habian muerto, me regresaron a mi hogar. Jamas me habia sentido tan alegre de volver. Ver a mi padre nuevamente me causo mucho regocijo. El dejo el alcohol atras y trata de ser un buen ejemplo para mi. Yo por mi parte intento aprovechar al maximo la vida que me dejo mi madre. Ahora cultivo rosales. ¿Me pregunto si algun dia tendre un rosal tan bello como el rosal de 30 años? Mi madre estaria tan orgullosa de mi.
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